Los seis puntos en la vida de Emma

17 May

Seis puntos. Eso es lo único que necesita Emma para escribir lo que quiera. En Braille, claro. Emma, cercana a la treintena, quiere cumplir un sueño: ser madre.

Obviando su (dis)capacidad ansía perseguir su objetivo. En el proceso se cruzan una serie de personajes que la ayudan, la apoyan o la hunden. Se ríe de su vida pero ansía lo que cualquier persona: tener una vida que le haga sentirse plena. “Sólo tienes que dar con los puntos adecuados”, dice Emma. La ceguera está presente más allá de ella misma. Pero el que sus ojos no distingan colores, u obstáculos no significa que no los sienta y padezca. Se lanza a la búsqueda del espermatozoíde que “gane la carrera” pero nadie dijo que fuera fácil.

Película que flojea en algunos momentos de la trama, mezcla además una pizca de humor y mucha ironía, acercando al espectador a la visión de mundo de las personas (dis) capacitadas: desde una tetrapléjica hasta varios sordomudos, entre otros. Dividida en capítulos, como visiones de la vida. Diferentes puntos de vista. Emma va desgranando su vida como todos: a base de ensayo y error. 

Ópera prima del director Roberto Pérez Toledo, deja un huequito a la esperanza. La sensación de ser alguien en el mundo. Destaca el trabajo de la protagonista, (Verónica Echegui) que da vida a un personaje con vida, con ansias de vida. Su partenaire (en la película), el actor tinerfeño Alex García, aunque un poco más “encorsetado” que en otros trabajos (nada que ver con sus andanzas televisivas y la sorprendente obra teatral “Dani y Roberta” [Joan María Gual]) resuelve su papel. Es apreciable la aparición del joven pero curtido actor Fernando Tielve, echándose de menos más planos suyos en la cinta.

Film que da esperanza de que personas como la que escribe estamos capacitadas para todo. Para todo lo que nos eche la vida. Pese a las enormes dificultades que cada día más nos pone la sociedad. Porque yo también, aunque por circunstancias ajenas no se haya dado lugar aún, también quiero ser madre. Reírme de la vida como Emma, aunque no lo consiga. Y pese a lo que la entrañable Emma dice: “Sabes… creo que tengo un problema…creo que no soy capaz de querer a nadie”. Porque todos nos merecemos amar y ser amados.

Foto: www.imdb.com

TIME

28 Apr

Una gran ciudad. Ruido. Contaminación. Murmullos. Conversaciones ajenas. Risas. Prisas. Transporte público deficiente y caro. Personas caminando como autómatas. Aparentemente sin rumbo fijo, sin dirección, como un perro buscando un hueso. Paro. Gente pidiendo en cualquier parte. Peleas entre ciudadanos de varias culturas. Recortes sociales, o más bien haciendo desaparecer bienes sociales por arte de “magia”. Más paro. Personas cuestionadas por su sexo, raza, religión, orientación sexual o discapacidad (si la tiene). Angustia. Rabia. Algunos buscan justicia por su cuenta, sin lograrlo. Corrupción. Mentiras. Subida del IVA. “Mala educación” pública. Más mentiras. Contratos basura, con su consiguiente empleo precario. Bajada de sueldos. Vilipendiados por no ser quienes quieren que seas. Más corrupción. Injusticia. Cero en cultura (en cualquiera de sus manifestaciones). Nulo respeto por la diversidad. ONG’s investigadas (ANESVAD, Fundación Hemisferio, Instituto Noós. y otras tantas….). Desconsideración absoluta a las Entidades No Lucrativas que SI hacen lo que prometen. Más injusticia. Gente que pasa de todo. Otros que se implican demasiado. Prohibición de protestas civiles (Ánimo #15M). Deshaucios. Hipotecas. Pisos vacíos. Subida de alquileres. Sin emancipación. Control. JASP. Más control. ANSIEDAD. Vergüenza. Medios de comunicación en manos del poder. Periodistas ” matratados”. Profesionales de cualquier ámbito laboral sin cobrar desde hace meses. Padres  separados sin derechos. Madres separadas sin derechos. Maltratos humanos y animales.  Ruido. Estrés. AGOBIO. ……………………….STOP!!!!!!!!!!!!!

 

Todavía puedo seguir pero me he quedado sin aliento. Aquí vivo yo… ¿Dónde vives tú?

 

Foto: www.sindinero.org

 

 

 

 

 

 

 

“Somos el grupo 7″

25 Apr

La corrupción, ahora y siempre en boca de todos. 1987. Cuatro “Hombres de Harrelson” intentan “limpiar” el centro de Sevilla para su exposición Universal de 1992. Estos cuatro “polis duros” (policias Antivicio) se hacen llamar “Grupo 7″.

No es una peli de acción. ¿O sí? No es una peli de amor. ¿O sí? Lo que está claro es que mantiene al espectador en vilo constantemente. Apenas le deja respirar con esos movimientos de cámara tan rápidos, en algunos casos rozando el subjetivismo que te hacen correr y destilar adrenalina cuando los personajes intentan pillar a “los malos”. Por qué claro, ¿Quién es el bueno y quien es el malo?

Yonkis, farlopa, confites… todo se junta en un momento sucio. En una Democracia en pañales donde lo único que importa (y tras haber entrado en la OTAN) es “dar buena imagen” ante el resto del mundo. 

Muy buenas interpretaciones de los cuatro protagonistas (Antonio de la Torre, Mario Casas, Joaquín Núñez y José Manuel Poga) a las que se une la colaboración de Inma Cuesta, breve pero necesaria. Destaca por encima de todos ellos Antonio de la Torre (Rafael). Brillante, como siempre. Sus ojos provocan tristeza y miedo a la vez. La vida de Rafael marcada por un pasado familiar que le persigue en el presente, no es lo que se dice ordenada, pero si cree en la justicia, a su manera.

Mario Casas, aunque aún le queda mucho por aprender, comienza a ir con paso firme. Su personaje (Ángel) evoluciona 360º. Nada que ver el dulce poli novato con su reconversión después. Inma Cuesta que interpreta a su mujer (Elena); es parte importante en esta evolución. Le acompaña en su mesura y alcanza su cenit en el centro de todo. Aunque eso que sea el espectador quien juzgue.

Excelentes localizaciones, mezcladas con imágenes de archivo de la reconversión real que supuso para la capital hispalense. Montaje claro que dosifica emociones (“desengrasa”, que diría un profe mío). Música escasa, pero no se echa de menos su ausencia. Las imágenes del film tienen tantísimo poder, que casi sobra lo poco que se escucha. Sólo una pega: ligeros problemillas de atrezzo que ya irá descubriendo el audaz espectador que se acerque a las salas. Si! A las salas, he dicho bien!

La violencia se respira. El corazón late a raudales, el dolor del pasado, las formas discutibles de trabajo y lo que sobreviene para que una ciudad tenga renombre. ¿Vale todo? ¿El fin justifica los medios? ¿Hay que ser fiel a los principios? Debate abierto para todo el que quiera comprobarlo con sus propios ojos. Gracias al director Alberto Rodríguez y a todo el equipo técnico por un trabajo que nos acerca a lo mundano, a la suciedad y a la facilidad de la corrupción.

Buen trabajo! Y suerte en Tribecca!!!

Foto: www.trailersyestrenos.es

Ella- El ¿¿¿Amigos???

23 Apr

Una tarde, como otra cualquiera, y en mitad de una escalera, se cruzaron. Ella saludó con su sonrisa tímida y él igual pero sin sonrisa. Tal vez por vergüenza. A partir de ese encuentro fugaz y ocasional, surgieron encuentros cibernéticos, telefónicos y alguno real.

Chateos a deshora sobre lo divino y lo humano. Lo de aquí, lo de allí. Actualidad, espectáculos, ciencia… hasta deportes. Siempre en tono amistoso. Así durante muuuucho tiempo. Hasta que llegaron los sms (el what’s app y los móviles de tercera generación o cuarta no se habían inventado aún). La crisis no había llegado todavía a los bolsillos de los incrédulos ciudadanos del mundo y ella era una joven recién llegada a la Universidad con ganas de cumplir su sueño, conocer mundo y mezclarse con la gente.

El contacto cada vez era más asiduo. A diario. Varias veces al día. Llamadas (bueno o perdidas, ella no sabía muy bien, ya que una le pilló en mitad de un examen con el teléfono en silencio), más mensajes. Más chateo. Canciones, risas, descubrimientos… Durante años esta situación la fueron provocando los momentos. Ella no sabía si la soledad de ambos influía o simplemente porque se encontraban a gusto hablando.

Ambos siempre dispuestos a escuchar al otro hasta que un día cualquiera de tiempos que ni ella misma recuerda, las conversaciones y los mensajes alentadores, divertidos, animados y, por qué no decirlo, preciosos, en algunos casos se fueron tornando en otra cosa. Eran amigos, o al menos eso había creído siempre ella, pero las conversaciones empezaban a parecerse a las de una relación de amigos con derecho a… a qué?? Porque ella creía que lo tenía claro, pero él no. O al menos ella nunca lo entendió. Él siempre dijo que era un juego, pero de que estaban hablando de juegos o del tiempo?? Así esta situación se prolongó en el tiempo, divertida pero a la par que morbosa y un poco oscura… otro día en una conversación habitual ella explotó. El se empezaba a convertir en una adicción. Una adicción peligrosa. Y quien juega con fuego se quema, tarde o temprano. Y ella ardió con todo el equipo. En un arranque de sinceridad ella vomitó palabra por palabra lo que había sentido estos años. Él sin mucho que decir, sólo se repetía que para él era una juego (y dale molino!), que ya sabía lo que era, que no la había engañado. Ella que se sentía humillada, agredida verbalmente, intentó quedar cara a cara para hablar las cosas pero él con su habitual parsimonia le dijo : “Es que no hay nada de que hablar”. Y tal cual pronunció esa frase, mientras ella estaba hecha un mar de lágrimas, el le recriminaba que hubiera estado viendo a otras personas, pero, un momento. Se hizo el silencio. No eran sólo amigos?? Esto a que venía??? Ella, perpleja por no obtener más que reproches, siguió soltando por su boca toda la sinceridad de la que era capaz… Hasta que no pudo más y entre lágrimas y enfado se despidió a su manera. Al final resultó que no era el amigo que ella creía. Ese al que le había contado sus secretos más profundos. Ese al que acudía en busca de consejo. Ese que creía la escuchaba. Y tal como vino se fue. Fin.

Con cada adiós

22 Apr

Tras el éxito transformado en masivas visitas a su anterior texto “Ahora”, vuelve  una pequeña segunda parte pero que dice mucho. Contenido que personalmente suscribo. Palabra por palabra. Gracias amigo! ; )

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma. Y uno aprende que el amor no significa recostarse y una compañía no significa seguridad. Y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas. Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos. Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para hacer planes… y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así es que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y con cada adiós uno aprende.
Texto: P. C.

Real Woman

23 Mar

Hace unas semanas leí en una publicación (Plus Model Magazine) los resultados de una encuesta en la que, de forma alarmante, daban a entender que las modelos hace dos décadas pesaban una media de un 8% menos que una mujer de a pie. Hoy sobrepasan el 20%. Y la pregunta es: ¿nos hemos vuelto locos, o qué?

Aún hoy, ya pasado el infierno de la adolescencia y en plena edad adulta, sigo enfadada porque las mujeres con curvas no tengamos más presencia social. El tallaje de la ropa cada vez es más pequeño. Las consideradas tallas grandes también.  Ilustraré dicha afirmación con un ejemplo real que viví hace pocos años (y que por desgracia, no sólo perdura, sino que va a más). Entro en una tienda de ropa (perteneciente a un gigante textil) y ya no sólo muestro sorpresa por la extravagancia de su colección, sino también por su tallaje. Existe la talla 32!! Muchos/as daréis por sentado que no vivo en el mundo o algo así, pero es que una servidora a-l-u-c-i-n-a con semejante cifra. ¿Quién se lo pone? ¿Acaso es un diseño exclusivo para la “Barbie modelitos”? Indignante a la par que desagradable. La cosa no queda ahí. Después de rebuscar no salgo de mi estupefacción cuando descubro que la talla más grande que tienen en esta cadena de tiendas es la 44!

En pleno 2012 el índice de masa muscular de las modelos de pasarela (no todas eh!, pero sí bastantes) roza la anorexia. Y eso a parte de no ser sano es casi una perversión. Si. “Gracias” a esas siniestros cuerpos, las niñas quieren jugar a ser modelis super divinas que no se vean ni en el espejo. Aberrante todo, sinceramente.

Afortunadamente aún quedan algunas mentes sabías (como la citada publicación) y un número muy reducido de marcas cosméticas que nos dan voz y voto. Las modelos con curvas no deben ser una noticia que alimente escándalos ni un circo sino unas profesionales más de la moda. Y no sólo ellas. Sino cantantes, actrices, altos cargos empresariales u otras excelentes profesionales. Mujeres auténticas, en definitiva. Por supuesto que no pretendo hacer apología del sobrepeso, (muchas de nosotras tenemos una analítica de libro, perfecta, vaya) pero no me gusta que se promocione la delgadez extrema, además de dar oportunidad  a las “curves girls” para su mayor lucimiento y erradicar de una vez por todas su arrinconamiento de belleza.

¿Acaso las mujeres con curvas no somos sexys? ¿No lucimos igual de bien una ropa de marca “mega pija-fashion total” que otra anónima? Al menos nosotras estamos sanas. La pasarela se ha cobrado muchas vidas. Uno de tanto ejemplos: Crystal Renn. Dio a conocer al mundo uno de los yugos de la moda en su libro “Hungry”. Sin embargo hay muchas modelos XL que disfrutan del éxito en el modelaje y además también de su cuerpo. Katya Zharkova o Angélica Gray, son algunos ejemplos.

Deseo algún día que “las mujeres auténticas” dejen de ser noticia por sus cuerpos y lo sean exclusivamente por sus hazañas profesionales. PORQUE NOSOTRAS LO VALEMOS!!!

Fotos: www.plus-model-mag.com

La soledad de la supervivencia

14 Mar

Un día cualquiera. En cualquier lugar del mundo. A cualquier hora. María deambula por las calles de una gran ciudad. Ella, pensativa, busca una oportunidad. Espera. Ansía. Pero no llega. Mientras recurre a sus bajos instintos para sobrevivir. Vacío. Soledad. Presta su cuerpo para el goce de otros. Ella, títere de todos y de nadie.

Tez morena, ojos grandes y expresivos. Cuerpo de modelo. Tristeza. Mientras se le acercan las personas que hoy le proporcionarán un día más en el mundo, les planta su sonrisa y les “vende la moto”. Y así durante todo el día.

Tal vez huyendo de algo o alguien acabó así. O no. Lo que está claro es que no quiere hacerlo. Busca salvación. Sus ojos piden a gritos salir corriendo, pero sus pies no le dejan. Desea una vida mejor a la vez que se pregunta si esto durará mucho más tiempo. Irónica enciende todos los días su particular infierno. Sin posibilidad de apagarlo. Sin nada con qué sofocarlo. Como si no hubiera un mañana, desea congelar el tiempo.

En cada “trabajo” piensa en una vida mejor. Una profesión con derechos, un trato justo, seguridad.

Encerrada en su propio cuerpo, no sabe como salir de él. Quiere volar lejos, cual pájaro migratorio. Buscavidas incansable, no conoce otra forma de vida pero quiere conocer mundo. Otras posibilidades.

Frío, calor, llueva o nieve; siempre de guardia. Ganas de gritar. Rebeldía.  Angustia. Mendiga amor del bueno, un abrazo sentido. Pero todo esto no son más que espejismos que fabrica su mente.

Hacedora de placeres mundanos, es dueña de su propio destino. Es ella quien decide como seguir en este mundo lleno de hipócritas, falsos e ignorantes.

Mientras sueña con su nueva vida, María, apostada en su zona de trabajo, recibe a los que la consideran una compañía temporal.

Cargada de paciencia, frialdad y falsa disposición, continua cada día su labor… Aunque su mente sólo quiere volar a un mundo imaginario

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