Ella

Ahora que ya formas parte del firmamento, como tantos otros que marcharon con premura y sin previo aviso, me doy cuenta de que me he dejado muchas cosas en el tintero por decir. De decirte que sin tus consejos, tu saber escuchar, tu risa y tu mal carácter a veces, no sería yo. Tus consejos de “hermana mayor”, a los que sólo te hacía caso en un pequeño porcentaje. Ya sabes!  Las madres y hermanas mayores, tan sabias, nunca les hacemos caso pensando que no nos entienden… Ilusos nosotros que nos creemos unos listos cuando en realidad apenas sabemos nada de la vida!

Había días en los que me sentía como una don nadie y tu estabas ahí para recordarme que algún día cumpliría mi sueño. He de decirte que aún no ha llegado esa gran oportunidad que tanto ansío pero que en cuanto lo logre te enterarás. Siempre fuiste una de las que más me apoyó en mi locura de cumplir un sueño díficil de realizar, pero no imposible.  Escuchabas ( y leías) cada palabra, cada lágrima y siempre reconfortabas. Daba igual cual fuera el problema. Siempre estuviste ahí. Pese a que ( lógicamente) nuestros caminos se distanciaron para que tu formaras tu propia familia, siempre sabíamos que estábamos unidas. Un telefonazo (y más tarde mail) y allí estábamos. Listas para arreglar nuestras vidas.

Tantas palabras por decirte y tanto desorden emocional a la vez, me hacen imposible expresarme de manera coherente. Siento una mezcla de sensaciones: rabia, tristeza inmensa y dolor, mucho dolor. Durante semanas me he sentido como en una puerta cerrada a cal y canto de la que no podía encontrar la llave. Encerrada en mí misma, en una burbuja. Con el tiempo, y tras el bloqueo mental que ha durado unos meses, se me están agolpando los recuerdos, uno tras otro, como en una película. Como si no hubiera escrito la palabra fin y hubiese sido rodada en plano secuencia. Truffaut estaría encantado con esta fotografía mental. Lo recuerdas? Te hablé de él. Y tu decías “pues que tío más raro, no? Si es que te gustan unas cosas… al final va a resultar que eres una máquina”. Tu “pequeña enana” no es una máquina pero ya sabes que siempre ha querido ser perfecta, sin conseguirlo.

Este año te echaré de menos en mi cumpleaños. Esas bromas vía mail y/o llamadas, recalcando que yo siempre seré una enana! Pues tu “pequeña enana” va camino de los treinta sin remedio. Si! ya sé que me quedan unos años, pero empiezo a agobiarme. Ya sabes, como siempre. Hay veces que pienso que me dirías en esta o aquella situación… Incluso la mente me juega malas pasadas. El otro día, camino de mi clase de italiano, me topo con una chica que era tu reflejo. Sonrisa, mirada…incluídas pequeñas pecas! Llegué a pensar que estaba soñando pero al desviarse de dirección, comprendí que estaba en la pura realidad.

Te echo tanto de menos que me siento doblemente huérfana. Se me empiezan a agotar las palabras, las lágrimas inundan mi cara. Me siento pequeña, cada vez más pequeña. Así que ha llegado la hora de despedirnos. Es duro decir un adiós. Así que te digo un hasta siempre hermana! Nos despedimos por ahora, pues mis palabras seguirán inundando cuadernos y cuadernos recordando anécdotas y contándote como voy pasando la vida….

Te quiere tu “pequeña enana”

Advertisements

One thought on “Ella

  1. Emocionante el post de Ellas, yo tambien he acabado inundada de lagrimas.

    Me encanta, vales mucho y lo demuestras cada dia en tu blog.

    Un besazo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s