No status, no limits, no love, no friendship

Hoy se me ha encendido la bombilla. Algo ha hecho click en mi cerebro. Mis conexiones neuronales están al borde del colapso. Sin sentido. Sin explicación aparente.

Y es que una ya está muy harta (como muchos ciudadanos del mundo, supongo) de que la vacilen y la tomen el pelo… Por no decir algo peor. Cuando las cosas, situaciones pasadas o personas ya no tienen solución es mejor pasar a otra cosa.

El recuerdo bonito, amargo, doloroso… queda. Siempre queda. Aunque mejor entendido. Digerido. Al margen de teorías psicológicas o psiquiátricas, nuestro peor enemigo siempre somos nosotros mismos. Concepto manido, pero cierto.

Harta de promesas incumplidas, harta de una sociedad cada vez más feroz, inepta. Harta de la falsedad. Harta del engaño y las mentiras. Harta de la utilización en propia conveniencia. Hasta los ****, dicho mal y pronto.

Darle fin a algo es difícil, pero hay que hacerlo. Para echarle humor diremos que es como ir al dentista: jode, pero hay que hacerlo. Pues  en esa circunstancia me encuentro ahora.

A las situaciones o pérdidas que ya no tienen remedio no te queda otra que joderte, aguantarte y recordar con nostalgia, dolor y una sonrisa. Hay otras, que aún siendo también pérdidas, no producen nostalgia. Sino ganas de romper algo. Furia, Rabia. Desconcierto.

Cuando nadie te cede “Un lugar en tu almohada” como diría Drexler, lo mejor es echarse a un lado y seguir con tu vida. Sin restrinciones ni preguntas sin respuesta. Simplemente sucede. No sé porqué pero es así.

En otros aspectos de la vida no es mucho mejor. Cuando has forjado un círculo  amistoso y las personas de alrededor cambian (o no) lo hacen por motivos concretos. Aunque tú no los sepas. Es quizá en ese punto, cuando me planteo si realmente he conocido a esas personas o eran espejismos que mi mente creaba a mi parecer. Como no, tenemos un clásico. Y es que el individuo/a no sea lo que tu pensabas. De ahí que crezca en ti una sensación que nunca antes habías experimentado: RESENTIMIENTO. Acumulado en exceso y por tiempo prolongado puede llegar a enquistarse. Ésto puede dar lugar a un explosión de sentimientos encontrados. Justo lo que está pasando. Aquí y Ahora. Vomitar lo que sentimos es bueno, pero triste si estás solo. Y no me refiero a no tener a nadie alrededor, sino a iguales que se identifiquen contigo. Por supuesto si que hay algunas personas que están ahí siempre. Incondicionales de una sola cifra que están ahí para tí. Pero a veces las necesidades no pasan por calentar la cabeza a los demás, sino por estar en paz uno consigo mismo.

En eso estoy ahora mismo y como lo único que sé hacer es esbozar la vida y los sentimientos con palabras, recurro a mi bitácora. Lo más importante: SER YO MISMA.

Foto: Ariadna

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s